En estas fiestas hay muchas celebraciones, compromisos, cenas... pero una es la más especial, "La Cena de Navidad con tus Amigos".
Este año conseguimos reunir a más de 20 personas. Aunque se notaron las ausencias, pasamos un velada de lo más acogedora y divertida. Lo bueno de reunirte con tus amigos, algunos de toda la vida, otros como si lo fueran, es que ves que pasa cada año y ellos siguen ahí.
Este año conseguimos reunir a más de 20 personas. Aunque se notaron las ausencias, pasamos un velada de lo más acogedora y divertida. Lo bueno de reunirte con tus amigos, algunos de toda la vida, otros como si lo fueran, es que ves que pasa cada año y ellos siguen ahí.
Tuvimos la oportunidad de disfrutar en exclusiva del Café Ricatapa, situado frente al recinto ferial, para nosotros, sin que nadie nos molestase. Gracias Fran.
Aunque intentamos ponernos al día unos con otros, algunos siempre en el mismo grupo (según dicen), el triunfador de la noche fue el PONGO. Un juego en el que cada invitado debía de traer un objeto, el cuál debía de ser la típica cosa que te han regalado y tu has dicho: "y ahora esto ¿dónde lo pongo?". Así que cada uno fuimos llegando con nuestro Pongo en una bolsa de basura con tal de ocultar la procedencia del objeto. Elegimos un sobre con un número, e introdujimos nuestro nombre en él para guardar su privacidad hasta el final.
Aunque intentamos ponernos al día unos con otros, algunos siempre en el mismo grupo (según dicen), el triunfador de la noche fue el PONGO. Un juego en el que cada invitado debía de traer un objeto, el cuál debía de ser la típica cosa que te han regalado y tu has dicho: "y ahora esto ¿dónde lo pongo?". Así que cada uno fuimos llegando con nuestro Pongo en una bolsa de basura con tal de ocultar la procedencia del objeto. Elegimos un sobre con un número, e introdujimos nuestro nombre en él para guardar su privacidad hasta el final.
Terminada la cena, procedimos a mostrar los diferentes pongos con su número asignado. Cada uno votamos por el que nos pareciera más bonito, más feo... vamos por lo que uno quisiera. Se contaron los votos y resultó "ganador" el pongo de Otilia. La cual se encargó de distribuir el resto de pongos entre los presentes. Por cierto... te puede tocar tu mismo pongo??? Sí, Ale se llevó el mismo que había traído, es lo que tiene la suerte de algunos. Menos mal que al final lo intercambió con Oti.
Gracias a Nuria e Iñaki, disfrutamos por primera vez todos juntos, y aunque en una fecha diferente, la ingestión de las doce uvas, con sus campanadas y todo!
Seguro que viendo estas imágenes el año que viene estarás allí de nuevo, al menos yo sí.
Gracias a todos!!!
Gracias a todos!!!